El 16 de octubre del 2009 se dió inicio a una nueva y buena aventura en nuestra Sierra, para esta ocasión con todo gusto nos tocó echar otro peguesito en el Pico Mucumpisito (4.500 m), el cual se encuentra ubicado en el Parque Nacional Sierra de la Culata. Este sitio para Omar y para mí ya era conocido, allí junto a Wilgrid Ojeda "Wily" abrimos La Sur del Mucumpisito (5.11a, 225 m, 6 largos), la cual es una línea bonita que recomendamos ampliamente; esta ruta presenta niveles bien atractivos entre el 5.9 y los 5.10+, presenta fisuras, diedros y hasta un paso de offwidth en su último largo que la hace más interesante.El Mucumpisito es una de esas moles de granito que yacen erguidos para la escalada desde hace tiempo. En un contacto por mail con Manuel Afonzo mejor conocido como el "El Flaco Manolo", el nos cuenta que en este sitio se escala desde los años setenta y uno de los pioneros en la zona fue el escalador Carlos Reyes, uno de los primeros guías de Mérida con incontables ascensos a la Sierra con buenos primeros ascensos. Una buena camada de pioneros escalaron en esta zona, entre los que podemos nombrar a Freddy Matos, Rolando Landaeta, Ewaldo Sandoval, Carlos A
rana, entre los que figura también quien nos cuenta. El Flaco Manolo es la primera persona en sacar la primera guía de escalada de Venezuela "La Guía de escalada de la Sierra Nevada", además es uno de esos que no ha dejado de escalar, ahora residenciado fuera de Venezuela está concentrado en trabajar y hacer buenas escaladas. El punto álgido de nuestra conversación fue de como se trazaban nuevas rutas y de cómo se equipaba; en los últimos años se han aperturado tres nuevas líneas y en todas se han dejado equipada las reuniones, nosotros defendemos también los itinerarios clásicos donde si puedes proteger los pasos con seguros removibles para que colocar una chapa? el hecho de colocar reuniones es con la idea de facilitar los rapeles o una vía de escape, los cuales también contribuyen a que la línea pueda seguirse de manera mas fácil y rápida por otras cordadas futuras, evitando así el dejar mecates, cintas o clavos que a la largas se vuelven inservibles y caducos para la seguridad. De este sitio realmente se conoce poco, Manuel Afonzo nos envió información de dos rutas que el conocía que existían en la montaña y nos remitió con Carlos Reyes para mayor información, el cual contactamos después de nuestra escalada y nos mostró que mucha información ya había quedado en el olvido.
Cercano a las 12 del mediodía con tanque full nos dispusimos hacia el páramo, disfrutamos de toda la Sierra de Santo Domingo nevada demostrando que la noche y parte de la mañana resultó ser de nieve de bendiciones. Subíamos al páramo desde Trujillo, pasamos El Collado del Cóndor (también llamado Pico El Aguila) y por fin llegamos a casa de nuestro amigo Octaviano, el cual es uno de esos parameros que es difícil conseguirle un no, siempre que esté en sus posibilidades estará dispuesto a prestarte cualquier colaboración; siempre que hemos pisado la casa de nuestro amigo recuerdo que hemos sido bendecido con una taza de café, también hemos recibido el calor de una familia a la cual pareciera que conociéramos desde hace muchos años y nunca dudo que si cualquiera de nosotros necesitáramos posada en cualquier momento el nos la daría, Octaviano es todo un gran personaje.
Nuestro gran amigo nos llevó en su Vitara por la carretera que conduce a la comunidad de Piñango desde Collado del Cóndor, en total fue un trayecto de al menos 25 minutos, y en un abrir y cerrar de ojos nos encontrábamos cercano a las 5:30 pm, a una hora de caminata del campamento base. Nos despedimos de Octaviano y fue allí donde comenzó nuestro verdadero trabajo en campo, nos cayó la noche, íbamos realmente pesados, cada uno llevaba un morral grande y uno pequeño delante, lo que hacia la carga menos pesada era el tiempo de caminata, se camina muy poco desde donde puede llegar el carro.El Pico Mucumpisito (4.500 m) mejor conocido entre los escaladores merideños como El Catedral, se encuentra en el Parque Nacional Sierra de la Culata en el Estado Mérida; su acceso logístico es bastante fácil, se toma la carretera desde Collado del Cóndor que te conduce a Piñango, podrías contratar a alguien con vehículo que te lleve hasta el inicio del acceso a pie a la montaña, e
n el campamento base se encuentra La Laguna Negra la cual es muy conocida y visitada por los parameros para pescar truchas. Si vas hacer una visita por varios días no te recomendamos que dejes el vehículo en el inicio del camino, esa es una zona muy sola y te encontrarías algo distante de tu vehículo. Si te va bien con la altura podrías hacer hasta el campamento base cercano a una hora de caminata, si no te va tan bien con la aclimatación tómatelo con calma ya que muy rápido estar a esa altura no es tan bueno, no te olvides del proceso de aclimatación del cuerpo por el bajo contenido de oxigeno en el aire. Si tienes buen clima y tienes visual de la montaña te puedes trazar una línea recta de caminata hacia la montaña, no abrá mucha diferencia en tal o cual camino que tomar. El campamento base es de paraíso, con frio para pinguinos... je je. Tiene agua, sitios planos para acampar y de vez en vez te podrían visitar algunas vacas que buscan haber que encuentran para sus estómagos. La caminata hasta la pared desde el campamento base serán unos 10 minutos y desde toda la extensión del campamento base podrías distinguir con claridad por donde puedes escalar y que te pudieses conseguir. Para los amantes de la escalada clásica representa una tremenda opción, cuenta con una pared que te puede ofrecer entre 200 y 250 metros de escalada, puedes conseguir fisuras, diedros, extraplomos y donde si te descuidas alguna roca suelta te puede regalar alguna sorpresa. En nuestra opinión creo que llegando a la cumbre podrías bajar por detrás de la montaña sin necesidad de cuerdas, no lo hemos intentado pero se nota muy factible.
Nuestro objetivo en la montaña era trazar una nueva línea, tomar algo de fotos y hacer algo de video para editar un corto para el Festival Ascenso. Esa noche que arribamos al campamento base fuimos recibidos con cielo de estrellas totalmente despejado, fue un espectáculo para la vista, pero una paliza para el cuerpo ya que había un fuerte viento que nos hacia titiritar mientras instalábamos y abríamos nuestras carpas las cuales podían salir volando antes de ser ancladas si nos descuidábamos.Amaneció un nuevo día y mirando bien la pared, nos pareció atractiva la primera parte a la derecha de la ruta La Sur del Mucumpisito, tenía una sección de placa, una sucia fisura la cual nos pareció interesante; decidimos escalar los tres primeros largos de la ruta ya abierta y luego nos iríamos a la derecha para fijar cuerdas por la sección que escogimos. Hicimos una cordada de tres y escalamos fluidos los tres primeros largos lo que nos colocaba por encima de la primera sección la cual era nuestro objetivo. Hicimos una travesía, colocamos una reunión con friends y comenzamos a colocar lo que sería la reunión del segundo largo; se nos acababa la luz del día y solo nos dio para colocar un solo anclaje con el buril, desde este punto descendimos dejando cuerda fija la cual usaríamos para trabajar en esta sección el siguiente día.
El siguiente día nos levantamos con mucha fuerza, todos a la pared, encadenamos los dos primeros bonitos largos que preparamos con tanto gusto, el segundo largo tiene unos 45 metros, transcurre por una buena fisura que se puede proteger sin problemas, tiene un paso protegido
que moviendo los pies rápido se hace bien divertido y luego de esto la última sección es una fisura para dedos que mientras avanzas se va tumbando a tu favor para así a pocos metros encontrar la R2; luego sigue un tercer largo no vertical llegando a la R3 de la ruta La Sur del Mucumpisito, seguimos el L4 y L5 que ya conocíamos y nos situamos en la base de la última sección vertical que terminaba en la cumbre. En este punto meditamos bien por donde seria nuestro ascenso, la idea era escoger alguna de las líneas fisuradas que no conociéramos. Al llegar todos a la base descansamos un poco y escogimos una línea fisurada que tenía dos diedros, este largo me pareció excelente, me generó algo de estrés su parte media ya que habían algunos bloques que si tocaba se podían despeñar al vacio conmigo al vuelo. Al final del segundo diedro me esperaba una gran repisa la cual no era la cumbre, en este punto fije reunión y me dispuse a bajar sin darle tiempo a Omar y a Julio a que subieran ya que la noche ya estaba dando sus primeros pasos. Este día ocurrió algo de bendición, a los pocos minutos de llegar al campamento se desató una tormenta, nuestra cena fue toda nuestras raciones de marcha que aún se encontraba en los morrales, las acabamos y los brazos de Morfeo nos recibieron sin titubeo. Todos los días llegamos de noche al campamento, se volvió algo normal, obviamente todo se hacía más lento ya que aún con linternas revisábamos todas las maniobras con más cuidado y atención, nuestra comunicación la ayudamos con unos radios Motorola pequeños lo cual hacía todo más tranquilo.
que moviendo los pies rápido se hace bien divertido y luego de esto la última sección es una fisura para dedos que mientras avanzas se va tumbando a tu favor para así a pocos metros encontrar la R2; luego sigue un tercer largo no vertical llegando a la R3 de la ruta La Sur del Mucumpisito, seguimos el L4 y L5 que ya conocíamos y nos situamos en la base de la última sección vertical que terminaba en la cumbre. En este punto meditamos bien por donde seria nuestro ascenso, la idea era escoger alguna de las líneas fisuradas que no conociéramos. Al llegar todos a la base descansamos un poco y escogimos una línea fisurada que tenía dos diedros, este largo me pareció excelente, me generó algo de estrés su parte media ya que habían algunos bloques que si tocaba se podían despeñar al vacio conmigo al vuelo. Al final del segundo diedro me esperaba una gran repisa la cual no era la cumbre, en este punto fije reunión y me dispuse a bajar sin darle tiempo a Omar y a Julio a que subieran ya que la noche ya estaba dando sus primeros pasos. Este día ocurrió algo de bendición, a los pocos minutos de llegar al campamento se desató una tormenta, nuestra cena fue toda nuestras raciones de marcha que aún se encontraba en los morrales, las acabamos y los brazos de Morfeo nos recibieron sin titubeo. Todos los días llegamos de noche al campamento, se volvió algo normal, obviamente todo se hacía más lento ya que aún con linternas revisábamos todas las maniobras con más cuidado y atención, nuestra comunicación la ayudamos con unos radios Motorola pequeños lo cual hacía todo más tranquilo. El cuarto y último día de escalada después de un súper desayuno comenzamos nuestra escalada cercano a las 12 del mediodía, remontamos rápido por las cuerdas hasta la ultima sección y repetimos en libre ese último largo, fue una escalada genial, nos situamos en la última repisa y de allí subimos los últimos metros hasta la cumbre...
Que alegría es cumplir un objetivo, en equipo y con la ayuda de todos los amigos invisibles que siempre están para darnos asistencia. En la cumbre me acordé mucho de mi amigo Marcos Bustamante, de José Antonio Delgado "El indio", de Sebastián Villafañe y de José Luis Pereyra los cuales dejaron grandes huellas y ahora yacen en otras dimensiones continuando su evolución y esperando dar asistencia a quien la necesite.En mi opinión todos partimos de un deseo muy personal de escalar por uno y para uno, pero hiendo mas allá debemos de pensar en la evolución y que los itinerarios que ya existen son rutas que pueden estar en el menú de cualquier escalador, volviéndose estas piezas importantes para la evolución en si del escalador, por eso es muy importante apoyar todo lo que contribuya a la información, debemos de registrar los ascensos bien sea por medios impresos o sitios web para impulsar nuestra actividad como un deporte serio, donde cada uno asume un gran compromiso como atleta y demostrando así que no somos maleantes, ni criminales.
Nombre de la ruta: La Vira Vira (5.10d, 220 m, 6 largos).
Pico Mucumpisito. Parque Nacional Sierra de la Culata. Estado Mérida.Aperturistas: Omar González, Julio Méndez y Cheo García.Días de Trabajo: desde el 18 al 21 de octubre de 2009.
Cheo García.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada